miércoles 18 de noviembre de 2009
miércoles 21 de octubre de 2009
UNIÓN EDITORIAL: un nuevo catálogo en la distribución de PROEME
Invitamos a conocer todos sus títulos entrando en Nuestras editoriales – Unión (pie de página de inicio).
martes 20 de octubre de 2009
Premio para Reyes Mate editado por Errata Naturae

ELPAIS.com >Cultura
Reyes Mate gana el premio Nacional de Ensayo
El filósofo, colaborador habitual de EL PAÍS, ha sido galardonado por su obra 'La herencia del olvido'
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 20/10/2009
"Escribir un poema tras Auschwitz es un acto bárbaro", sentenció el filósofo Theodore Adorno en 1949. ¿Es también un acto bárbaro hacer filosofía tras el Holocausto? El pensador Reyes Mate ha consagrado su vida a tratar responder a esta pregunta. El Ministerio de Cultura le ha concedido hoy el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Ensayo por su obra La herencia del olvido, editada por Errata Naturae . El premio distingue una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2008. El galardón está dotado con 20.000 euros.
Reyes Mate considera que este galardón es más un reconocimiento a los temas que él investiga, que a su propia labor. Entre esas cuestiones destacan la relación entre progreso, imperialismo y fascismo y, sobre todo, el papel político de la memoria y las víctimas. El Holocausto, el terrorismo y la inserción del universalismo moral europeo en otras latitudes... "Estos temas siguen muy vigentes y de hecho son los que están marcando el debate filosófico y político a nivel internacional, no sólo en España", señala el filósofo en conversación telefónica.
La herencia del olvido (que lleva por subtítulo: Ensayos en torno a la razón compasiva) es según Reyes Mate, es una obra "especial, rara". Una recopilación "no unitaria, pero con unidad" en las cuestiones que aborda. "Es una decantación de mis dos grandes libros (grandes por voluminosos y porque son fruto de una amplia investigación)": Medianoche de la historia y Memoria de Auschwitz.
Nacido en Pedrajas de San Esteban, Valladolid, en 1942, Reyes Mate es doctor en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid y por la Wilhelms-Universität de Münster. Profesor visitante en universidades europeas y americanas, ha impartido conferencias y publicado un gran número de artículos en revistas especializadas. Es colaborador de EL PAÍS desde su fundación. Fue director del Gabinete Técnico del Ministerio de Educación y Ciencia desde 1982 a 1986 y profesor titular de Filosofía de la Historia en la UNED. Presidió el Patronato del Instituto de Filosofía del CSIC de 1987 a 1990, y desde entonces es su director, además de trabajar como profesor.
Además, ha formado parte del Conseil Scientifique du Collège International de Philosophie, en París. Dirige el proyecto editorial La Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía e investiga la filosofía del Holocausto. Es el promotor español, junto a Jacques Poulain, Christoph Wulf y Paolo Fabri de la Universidad Europea de la Cultura.
El Jurado ha estado compuesto por Xose Ramón Barreiro, designado por la Real Academia Gallega; Xabier Altzibar, por la Real Academia de la Lengua Vasca; Jordi Llovet, por el Instituto de Estudios Catalanes; Antonio Gómez Rufo, por la Asociación Colegial de Escritores; Juana Vázquez Marín, por la Asociación Española de Críticos Literarios; Fernando Broncano, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas; Eduardo Sanmartín, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España; Margarita Rivière, por la ministra de Cultura; José María González García y Justo Beramendi, autores galardonados en 2007 y 2008, respectivamente. Ha actuado como presidente Rogelio Blanco, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas y como vicepresidenta la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Mónica Fernández.
lunes 10 de agosto de 2009
EL GNOSTICISMO A LA LUZ DE DOCUMENTOS RECIENTES

Por Juan Carlos Alby
En una cuidadosa presentación de ediciones Guadalquivir, recibimos este libro del mundialmente conocido especialista en fenomenología e historia de las religiones y gnosticismo, Francisco García Bazán.
Estructurada en tres partes y un apéndice final, la obra se destaca no sólo por su actualidad, sino también por el rigor metodológico con que el autor aborda un objeto de estudio complejo como el del cristianismo de los orígenes, por la hermenéutica crítica de los textos con el sólido trabajo filológico que esto supone y por el recurso a los documentos gnósticos directos de la biblioteca de Nag Hammadi como a las noticias que sobre el tema nos legaron los heresiólogos en su contexto polémico y apologético, con lo cual se logra una fecunda complementariedad de la información.
El autor expone la esencia y origen del gnosticismo a la luz de los documentos más recientes y de los avances que jalonaron la historia de su comprensión desde el Congreso de Mesina de 1966 hasta nuestros días y lo presenta en su verdadero encuadre, es decir, el misteriosófico o religioso.
A pesar de sus aparentes similitudes con el platonismo, la gnosis no es platónica. Toma escasos elementos del platonismo pitagorizante que le resultan funcionales para su formulación y los pone al servicio de una auténtica y originaria filosofía cristiana que hunde sus raíces en el esoterismo judeo-cristiano y es incluso anterior al intento de Justino de Roma de introducir legítimamente la filosofía en el campo de la reflexión cristiana, a mediados del siglo II d. C.
La reaparición del polémico documento gnóstico llamado “El evangelio de Judas” posibilitó un conocimiento más amplio de los orígenes arcaicos del fenómeno, tema del que García Bazán se ocupa al describir las corrientes gnósticas más antiguas, tales como las de los cainitas, peratas, ofitas, naasenos y setianos, junto a fuentes judías, judeo-cristianas y patrísticas. El autor presenta el estado actual de la discusión en torno a la figura de Judas en este evangelio, ya que las opiniones de los expertos oscilan entre un Judas heroico al que se lo presenta como “daimon bueno” y un Judas maligno. Para dilucidar la cuestión, García Bazán introduce un original estudio sobre la semántica del vocablo daimon que incluye la literatura griega antigua, su recepción cristiana y su utilización en los textos de Nag Hammadi.
Es digno de mención el estudio final sobre la diversidad de corrientes que en el comienzo del cristianismo convivían en función de la unidad, tales como la de los jacobitas o judeo-cristianos conducidos por Santiago el “hermano del Señor”, los gnósticos y los protocatólicos, así como la descripción del talante carismático de los primeros discípulos de Jesús en un clima de profunda libertad espiritual. La tendencia hacia el gobierno unipersonal que se manifestó en el paso del episcopado colegial al monárquico, iniciada tímidamente en Antioquía a mitad del siglo I y consumada en la mitad del siglo II en la comunidad de los cristianos de Roma conducidos por Higinio, culminó en el rechazo a los gnósticos promovido por Justino al aplicar a éstos el término “herejes”, mudando el significado original de la palabra “herejía” (“elección”) hacia su connotación peyorativa que mantuvo a lo largo de la historia posterior de la Iglesia.
El apéndice final contiene una traducción del copto de “El evangelio de Judas” que tiene en cuenta los últimos estudios relativos al mismo, así como su contexto codicológico. En este sentido se ofrece otro documento del Códice Tchacos al que aquel evangelio pertenece, a saber, el “Primer Apocalipsis” de Santiago, siendo ésta la primera tentativa de integrar esta versión con otra conocida anteriormente.
Se trata, en definitiva, de una obra imprescindible para quienes pretendan introducirse en el estudio del gnosticismo, así como para aquellos que deseen profundizar en su comprensión.
lunes 8 de junio de 2009
Nueva Editorial distribuida por Proeme

DESEMBARCO EN LA ARGENTINA DE LA EDITORIAL ERRATA NATURAE
Por Silvina Friera
La joven editorial española Errata Naturae acaba de cumplir un año de vida y ha comenzado a distribuir en la Argentina los doce títulos publicados, tanto en literatura como en ensayo. Mientras otros se encargan de producir mucho ruido y también mucha hojarasca, Irene Antón y Rubén Hernández, los directores de esta flamante propuesta, se aventuran en la exploración de un territorio que les está permitiendo armar un catálogo “monstruoso”, prometedor por su rareza, su heterogeneidad y hasta por la anormalidad que plantea el inquietante nombre que han elegido. Lejos de acreditar experiencia en el mundo editorial, esta dupla, experimentada en trajinar por los ámbitos universitarios y la investigación académica, apostó por un proyecto propio que “rebasara la microrrealidad, a veces casi enfermiza, de los claustros”, admite Hernández a Página/12. Ya lanzaron obras inéditas en castellano de autores como Jean Genet, Robert Desnos, Giacomo Leopardi y Olivier Adam, pero también clásicos como el escurridizo e inclasificable Silesio de Cirene (370-413 D.C.) con su Elogio de la calvicie, a los que se añaden pensadores contemporáneos como Michel Onfray, Jean-Luc Nancy, Sadie Plante o Reyes Mate.
“Una errata naturae es un error de la naturaleza, es decir, un monstruo –explica Hernández–. Los monstruos son seres excepcionales y anómalos que con su mera existencia ponen en cuestión las supuestas leyes necesarias de la Naturaleza, de la Razón y de Dios. En el mundo animal, por ejemplo, cuando nace un gatito con dos cabezas la madre suele dejarlo morir apartándolo de la camada. Entre los humanos, estos hombres y mujeres suelen estar condenados a una vida en muchos sentidos marginal. Partiendo de esta metáfora, la editorial pretende reivindicar la existencia monstruosa de ciertos libros al margen, híbridos, desdoblados y únicos, aquellos que permiten abrir y oponer posibilidades casi inimaginables dentro de una sociedad que pretende homogeneizar y normalizar cualquier tentativa de vida.” Cada una de las colecciones de Errata Naturae está representada por un monstruo que aparece en todas sus cubiertas. La bella y extraña mujer cíclope para las ediciones de literatura; el intelectual y algo tímido hombre polioftálmico para los libros de cine; los agripianos, un ser hombre dotado de un largo cuello y un pico de pájaro, para los textos de filosofía contemporánea; la muchacha de dos cabezas, para el ensayo sobre teoría e historia del arte, ciencia, sociología, antropología, urbanismo y estudios políticos.
Para este año se viene un nuevo libro de Onfray, una suerte de hagiografía del filósofo George Palante, “pensador poco conocido, alcohólico, con una enfermedad que le deformaba las extremidades, casado con una analfabeta, visitante habitual de los prostíbulos más sórdidos y uno de los primeros intérpretes del nietzscheanismo de izquierdas”, cuenta Hernández, que anticipa que será un “relato delicioso de la filosofía en los márgenes”. Y también publicarán un libro de Emis Batur, uno de los grandes escritores turcos actuales, que será una suerte de autoficción a través de las bibliotecas de su vida, prologado por Alberto Manguel. “En cuanto a la distribución de nuestros libros en Argentina es algo que decidimos desde un comienzo –subraya el editor–. Sabemos que implica muchas dificultades de orden práctico pero creemos de verdad que existe un interés importante de los lectores argentinos por el tipo de libros que publican editoriales como la nuestra.”
–¿Cómo se posiciona este proyecto respecto de otras editoriales españolas como Gadir, Páginas de Espuma, Menos cuarto o El acantilado?
–Todas esas editoriales son referencias para nosotros y para la edición de calidad en nuestro idioma, especialmente en el ámbito de la literatura. El acantilado es un modelo inexcusable para una editorial de nuestro perfil, al igual que lo son Pre-textos o Trotta, si pensamos en la edición de ensayo. Más recientemente han aparecido en España otros proyectos editoriales que han conseguido asentarse en unos pocos años y que constituyen para nosotros espejos recurrentes, aunque estemos por supuesto muy lejos, como la editorial Melusina o Abada. Fuera de España seguimos muy de cerca el trabajo de editoriales como La Fabrique o Allia en Francia, Minimum Fax en Italia, Reclam en Alemania, The New Press en Estados Unidos, y también editoriales argentinas como Beatriz Viterbo o Adriana Hidalgo, la desaparecida Interzona o proyectos nuevos como Eterna Cadencia.
–El libro, sobre todo el tipo de libros que ustedes publican, ¿está al margen o en un “más allá” de la crisis económica mundial?
–Nuestros libros no están más allá de la crisis por varias razones. En primer lugar porque un libro no es un producto autónomo que surja epifenoménicamente de la cabeza de un editor –¡ojalá fuera así!– sino que depende de una cadena más o menos larga en la que están involucradas muchos tipos de empresas (papeleras, imprentas, transportistas, distribuidores, librerías, inmobiliarias, empresas de servicios, profesionales free-lance). Muchas de estas empresas se están viendo afectadas por la crisis en una u otra proporción, y en algún momento sus problemas acaban convirtiéndose en tus problemas, ya sea porque haya variaciones de los precios o variaciones de los servicios. También el consumidor se ve afectado y eso nos afecta a todos por igual. Es cierto, sin embargo, que a diferencia de otros modelos editoriales nosotros no partimos de la obligación de obtener un determinado porcentaje anual de beneficios, que algunas editoriales cifran en torno al 12 o 15 por ciento. Esto era muy difícil de obtener hace sólo unos años y actualmente es impensable, lo que está obligando a hacer remodelaciones importantes, despidos, colaboraciones cada vez peor pagadas, reducción de los programas de publicaciones. También es verdad que editar determinado tipo de libros y autores, como hace Errata Naturae y otras muchas pequeñas editoriales, te pone ya de lleno en un contexto crítico, con lo que el cambio de escenario puede parecer menos llamativo.
–¿Qué significa ser una editorial independiente española en el siglo XXI?
–Siendo estricto y sensato, significa muy poco. Normalmente se suelen definir como editoriales independientes las editoriales con una facturación limitada y ajena al capital de los grandes grupos financieros. Sin embargo, todas estas editoriales dependemos de manera prácticamente absoluta, por ejemplo, de los designios de un circuito de distribución muy estrecho y que impone casi unilateralmente las normas del juego; a su vez los distribuidores dependen del porcentaje de beneficios que exigen sus inversores, y estos inversores dependen a su vez del precio global del dinero en el resto de los sectores de la economía. ¿Edición independiente? No estoy seguro de que la edición independiente exista en España, salvo que queramos pensar cínicamente que es la que hacen macrogrupos como Planeta, que desde luego depende menos que todos los demás a la hora de tomar cualquier decisión. Lo que sí existe, por supuesto, es la independencia del criterio editorial y la lucha por mantenerlo vivo.
domingo 16 de noviembre de 2008
¿Siguen siendo gangas los libros en Buenos Aires?
En un momento en que muchos chilenos se preparan para cruzar la Cordillera, acá hay una guía para dejar al bolsillo feliz.Maureen Lennon ZaninovicBuenos Aires es sinónimo de tango, de un buen bife chorizo y de encantadoras librerías.Muchos chilenos que estas Fiestas Patrias cruzarán con ilusión la Cordillera, de seguro sueñan con regresar con una maleta cargada de libros.¿Pero sigue siendo tan conveniente? ¿O acaso la crisis económica también llegó al mundo editorial argentino y ya no existen tantas "gangas" como las de antes? Un paseo preliminar por las principales librerías bonaerenses da la pauta:Si usted es bueno para trasnochar, un imperdible es Cúspide en el complejo de cines Village Recoleta (Vicente López 2050) que el viernes y el sábado abre hasta las 2 de la mañana y es muy frecuente encontrar lectores hasta esa hora, ojeando un libro y tomándose un café."La mujer justa" (Salamandra), de Sandor Marai, está en ese local a $59 (cerca de $10.000) y el precio en librerías chilenas es de $9.400, o sea, saldría para atrás en 700 pesos."Mil soles espléndidos" (Salamandra) , Khaled Hosseini, se vende a $49 (cerca de $8.300), y en Chile su precio promedio es de $9.950. Aquí sí que hay un ahorro de $1.650."La última lección" (Grijalbo), de Randy Pausch, está a $49, pero en Chile se puede encontrar a $7.600 (o sea estaría perdiendo 700 pesos).Lo que sí resulta conveniente es el catálogo de Anagrama que en Buenos Aires se vende a precios muchos más accesibles que en nuestro país (los libros no se importan desde España sino que se editan en la Argentina, lo que abarata costos)."Chesil Beach", por ejemplo, la última novela del británico Ian McEwan está a $35 ($5.997) y en Chile se encuentra a $18.830. Ahí el ahorro es más que conveniente ($12.833).Una que es top tenOtra librería imperdible es el Ateneo Grand Splendid (que según el diario británico The Guardian es una de las 10 más bonitas del mundo). Ubicada en Santa Fe 1860, este ex teatro -diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol a principios de siglo XX- tiene 4 hileras de palcos (hoy repletas de libros, DVDs y CDs), una cúpula pintada por el artista italiano Nazareno Orlandi y esculturas de Troiani a los costados del escenario y en la marquesina."El juego del Ángel" (Planeta), de Carlos Ruiz Zafón en el Ateneo está a $69 ($11.823), pero en librerías chilenas se puede adquirir mucho más caro a $15.900. Y si quiere seguir ahorrando también le conviene llevar "El niño con el pijama de rayas", de John Boyne, a $49 ($7.231); que en librerías chilenas está a $9.200.La favoritaSi bien no tiene un diseño espectacular, la librería Guadalquivir, ubicada en Callao 1012 (fono: 4816-0221) es una de las predilectas de los escritores chilenos (ver perfiles). Funciona desde 2002 y "su impronta es su servicio personalizado, además de un amplio catálogo de textos españoles y la colección de poesía universal más grande de la Argentina. Los precios no son baratos, pero uno paga la exclusividad", cuenta Javier Otero, encargado del local.Mis librerías favoritasJorge EdwardsPremio Cervantes"Las librerías tradicionales no tienen nada que envidiarles a las chilenas, que a mi juicio son estupendas. Por eso cada vez que viajo a Buenos Aires mis favoritas son los librerías de anticuarios de la Calle Maipú. Ahí sí he encontrado material que vale la pena y no hay en Chile, como libros de Neruda, Pedro Prado y varios clásicos de autores españoles".Gonzalo SaavedraConductor del espacio"La belleza de pensar""Para gustos más precisos, en Callao 1012 está la Guadalquivir, una de mis preferidas, con muy buena atención: la última vez que estuve ahí, después de pagar, me quedé no menos de quince minutos hablando con el cajero acerca de las novelas de Juan José Saer y Roberto Arlt. Así da gusto. En Callao también están Clásica y Moderna, con buenos clásicos".Armando Roa VialPoeta"En Buenos Aires, a diferencia de Santiago, hay librerías muy buenas, de manera que es difícil inclinarse por una. Para mí las mejores son Guadalquivir, La Mancha, Paidós y Hernández, todas con un excelente stock de libros en todas las áreas del conocimiento, incluyendo varias editoriales que no llegan a Chile, y con precios que alcanzan a veces hasta la tercera parte de lo que cuesta aquí un libro".
Diario El Mercurio. Santiago de Chile.
ACTIVIDAD CULTURAL
Martes 16 de Septiembre de 2008
http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={3289de78-8733-46e9-b347-3f3cb47ff8e6}
viernes 12 de noviembre de 2004
Herralde: 'Me habría gustado editar a Borges, Marsé y Mendoza'

Herralde ha expresado este deseo, este sueño incumplido en la presentación de su tercer libro como escritor, 'El observatorio editorial', publicado, como los dos anteriores, fuera de su casa habitual, en esta ocasión por la editora argentina Adriana Hidalgo.
En la presentación, Herralde ha recordado: "De siempre me gustó leer, ya desde niño, y al poco comencé a escribir. Perpetré algunos poemas y cuentos y más tardé empecé a editar", pasión a la que ha dedicado casi toda su vida.
Para poder escribir 'El observatorio editorial', y antes 'Opiniones mohicanas' y 'Flashes sobre escritores', Herralde ha tenido que inventarse "cápsulas de tiempo" para salvar el ajetreo diario editorial.
Los tres libros, ha dicho, configuran "una especie de mosaico, cuyo motivo es describir el paisaje editorial en las cuatro últimas décadas, al tiempo que una especie de autobiografía fragmentaria y oblicua".
Celebración de sus autores
En el libro, Herralde ofrece, como él mismo reconoce, "una celebración y descripción de los autores del catálogo de Anagrama, perfiles de editores queridos y admirados como Javier Pradera, Paco Porrúa o Pierre Bourdieu, un texto de intervención editorial en el campo bélico y una cuarta parte más de miscelánea, con lectura de diarios de escritores".
Resulta, en definitiva, "un apéndice coloreado del catálogo de Anagrama", en el que el editor destaca con clara intencionalidad nombres como Nabokov, Albert Cohen, Raymond Carver, Claudio Magris, Roberto Bolaño, a los que añade Alan Pauls y Ricardo Piglia, a quienes dedica los dos últimos capítulos.
En un catálogo con tantos escritores ilustres es difícil encontrar a un Herralde insatisfecho "-me parecería excesivo por mi parte"-, pero no oculta que "hay ejemplos de autores que me habría gustado editar como Borges, que fue una de mis pasiones y que tuve como autor de cabecera, sobre todo, en los años 60, Marsé, Mendoza y tantísimos otros".
Con un optimismo irredento, Herralde cree que no será el último mohicano de la edición, porque "van apareciendo nuevas editoriales culturales en todo el mundo y, además, se van consolidando librerías como Laie y La Central en Barcelona o Guadalquivir en Buenos Aires, mientras grandes cadenas han sufrido más la crisis".
Herralde no descarta escribir algún día sus memorias, aunque de momento le "divierte más escribir a favor y ocasionalmente hablar en contra, que no escribir en contra" y medio en broma apoya su determinación en aquella célebre frase del productor de cine Samuel Goldwin, que dijo que "nadie debería escribir su autobiografía hasta estar muerto".
Literatura francesa
Desde su atalaya de "observador editorial", Herralde exhibe con orgullo uno de sus grandes logros, haber introducido la literatura francesa en España, aunque esta incursión sea desigual: "Por una razón oculta, que quizá haya que buscar en los efluvios de Pepe Botella -y la ocupación napoleónica- los escritores franceses han sido penalizados manifiestamente en Madrid, mientras que Barcelona siempre ha sido más porosa a Francia".
Y no se trata de una impresión, añade, sino que es "pura aritmética": a excepción de los Magris, Yourcenar o Cohen, las ventas en Madrid de los autores franceses representan un 20% del total, mientras que las del resto de escritores suponen un 30%".
Descrito por muchos como un "espía" literario perfecto, Herralde ha anunciado la que es su nuevo descubrimiento, la joven autora colombiana de Medellín Natalia Aguirre Zimerman, que ofrece su crónica personal de los 300 días que pasó en Afganistán durante la guerra como cooperante, "un completo hallazgo, escrito con talento natural y soltura".